A lo largo de los años, hemos visto cómo el mundo de los videojuegos se transforma a una velocidad impresionante. Desde los días en que las consolas eran un lujo y las colecciones de juegos una verdadera hazaña, hasta el momento actual, donde las opciones parecen interminables. Hoy en día, parece que tener todas las consolas es el objetivo final para muchos jugadores, como si eso garantizara una experiencia completa. Pero lo importante no es tenerlo todo, sino saber aprovechar lo que realmente ofrece cada plataforma.
Cuando miramos el panorama actual, cada consola tiene sus propios méritos y defectos. PlayStation, Xbox, Nintendo, incluso PC, ofrecen experiencias únicas, pero muchas veces parece que este afán por abarcarlo todo solo nos aleja de lo que realmente importa: la experiencia de juego en sí misma. Durante años varios jugadores han gastado cantidades exorbitantes para tener las últimas consolas, pero lo curioso es que esta obsesión puede acabar siendo contraproducente.
El problema radica en que, cuando nos centramos en comprar todas las consolas disponibles, terminamos dejando de lado lo más valioso: los títulos. Cada plataforma tiene sus exclusivas y características propias. Si eres fanático de PlayStation, podrás disfrutar de trofeos y mecánicas sociales que no encontrarás en Xbox ni en Steam. Xbox, por su parte, te ofrece servicios que otros no tienen, mientras que en PC las opciones son infinitas con Steam, Epic Games y más. Sin embargo, el adquirir todo esto no garantiza que puedas jugar a todos los juegos que quieres, ni en el momento que deseas.



Se puede tomar la época de los 90, cuando muchas personas cayeron en la trampa de consolas como la Atari Jaguar o la Philips CDI. Consolas que, aunque tuvieron algunas ideas innovadoras, fracasaron rotundamente en el mercado. Catalogaban una cantidad mínima de juegos y no ofrecían el tipo de experiencia que hoy consideramos imprescindible. Pero eso, afortunadamente, ya no pasa. Hoy, independientemente de la plataforma que elijas, las opciones están a la vuelta de la esquina. La verdadera cuestión, entonces, no es tenerlo todo, sino saber elegir sabiamente.
Es fácil caer en la trampa de pensar que por tener todas las consolas vas a estar cubierto y listo para jugar todos los títulos, pero la realidad es que, cuando te sumerges en esta mentalidad, lo que ocurre es que terminas disperso, perdiendo el foco. El dinero que inviertes en cada consola te limita para adquirir una buena cantidad de juegos, y la constante dependencia de los lanzamientos de la prensa de videojuegos hace que te pierdas de esas pequeñas joyas ocultas que podrían ser tus nuevos favoritos.

A menudo, los jugadores se sienten atrapados y sienten la presión de saltar al siguiente juego, a la siguiente gran novedad. Esto no solo afecta a la profundidad con la que se disfruta cada juego, sino que también impacta en la comunidad. No puedes crear una red sólida de contactos ni alcanzar un nivel realmente impresionante en las plataformas si estás saltando de una consola a otra.
No olvidemos algo fundamental: la falta de investigación y de experimentar por uno mismo. La prensa de videojuegos ha cambiado radicalmente. Ya no es la misma que existía en los años 90, donde los periodistas escarbaban profundamente para traer recomendaciones basadas en un conocimiento genuino. Hoy en día, mucho del contenido que vemos es publicidad disfrazada de opinión. Esto hace que muchos jugadores terminen perdiéndose de grandes títulos por simplemente seguir las recomendaciones de las grandes plataformas de prensa.
El panorama actual es impresionante. Existen título como You Will Die Here Tonight que hacen revivir el espíritu de los juegos retro, pero con una frescura actual. Y no es un caso aislado. Hay una cantidad asombrosa de juegos que pasan desapercibidos porque muchos jugadores no se toman el tiempo de buscar fuera del radar principal de la prensa. ¿Sabías que en la biblioteca de este canal hay cerca de 3000 videojuegos que está llena de títulos que han seleccionado personalmente, no de esos bundles gratuitos? Cada juego en la colección fue una elección cuidadosa, aprendí a aprovechar ofertas y a adquirir títulos de forma inteligente.

Hay que aprender a aprovechar las ofertas y a adquirir títulos de forma inteligente. de nada sirve tener una pila de consolas si no se tiene el tiempo ni el enfoque para aprovechar lo que cada plataforma ofrece. La realidad es que, con los avances tecnológicos y las mejoras en servicios como la retro compatibilidad, hoy en día se puede disfrutar de títulos de generaciones pasadas sin importar la consola que tengas. Lo que realmente importa es crear una librería de juegos sólida, construir una comunidad de jugadores, y tener una cuenta de usuario que puedas mirar atrás con orgullo.
En lugar de perseguir la ilusión de tener todas las consolas, elige una, o como mucho, dos plataformas donde realmente puedas sumergirte en su ecosistema. Que estas plataformas ofrezcan beneficios como retro compatibilidad, buenos servicios y una comunidad activa. No todo tiene que ser una guerra de consolas. Cada plataforma tiene algo único que ofrecer, pero lo que de verdad importa es cómo te relacionas con ella.
Al final del día, no se trata de cuántas consolas tengas, sino de cómo las disfrutes. Los videojuegos son mucho más que productos que consumes. Son experiencias que deberían quedarse contigo, que deberían acompañarte en tu vida, y si logras encontrar ese “nicho” perfecto, te aseguro que tendrás muchos más recuerdos valiosos que cualquier colección de consolas.
Si quieres saber más sobre cómo aprovechar al máximo tu tiempo y dinero en el mundo de los videojuegos, no dudes en seguir explorando mi canal. Ahí siempre encontrarás algo interesante, porque al final, lo que más me apasiona es compartir esa magia que hace del mundo de los videojuegos un lugar único.







