En los últimos meses, Temu se ha convertido en uno de los marketplaces más comentados, especialmente en países como Colombia, gracias a una publicidad agresiva que promete regalos sorprendentes por precios que parecen casi ridículos, desde un iPhone hasta una consola PlayStation 5, drones, tablets y una gran variedad de productos, la oferta parece demasiado buena para ser verdad. La pregunta que muchos usuarios se hacen es: ¿realmente es posible obtener esos productos por apenas unos pocos miles de pesos?
Para responder a esta inquietud, es necesario comprender la estrategia detrás de Temu y su expansión agresiva en el mercado, como muchos marketplaces emergentes, Temu está apostando por una entrada rápida y masiva, ofreciendo precios increíblemente bajos y beneficios que buscan fidelizar a los primeros usuarios, esta técnica no es nueva: desde Amazon hasta Mercadolibre, las plataformas han usado ofertas y promociones extremas para captar clientes, pero Temu lleva esto un paso más allá, incorporando dinámicas inspiradas en los juegos de azar y sistemas de recompensas que recuerdan a las mecánicas “gacha” tan populares en los videojuegos móviles, especialmente en títulos desarrollados en China.
El usuario promedio que se topa con estas promociones pronto se da cuenta de que no es tan sencillo como comprar un producto por 1000 pesos colombianos y recibir una PlayStation 5 en la puerta de su casa, en realidad, Temu utiliza un sistema de “micro aplicaciones” internas y minijuegos dentro de su plataforma, donde para desbloquear descuentos y regalos el usuario debe completar una serie de tareas: compartir códigos, invitar amigos, realizar compras adicionales y participar en animaciones interactivas que funcionan como un casino virtual. Este diseño no solo fomenta la interacción continua con la plataforma, sino que también capitaliza en la psicología del jugador, manteniendo el interés a través de recompensas intermitentes y el incentivo de la comunidad.
Este modelo recuerda a la evolución que han tenido otros servicios digitales, desde aplicaciones de transporte como Uber o Didi, que al inicio regalan viajes para atraer usuarios, hasta plataformas como TikTok, que inicialmente mostraban contenido de cualquier tipo para enganchar a sus usuarios antes de consolidar una comunidad más estable. Temu se encuentra ahora en esa etapa temprana donde las promociones son abundantes y la experiencia puede parecer una mina de oro para quien sabe jugar el “juego” que propone.

Sin embargo, esta dinámica implica un costo implícito: el tiempo y la energía que el usuario debe invertir para maximizar esos beneficios. en un caso ilustrativo, un creador de contenido que decidió probar la plataforma terminó dedicando más de tres horas solo en intentar optimizar descuentos y desbloquear regalos, sin contar las compras adicionales necesarias y el trabajo de promocionar la plataforma entre sus redes sociales. Esta realidad convierte la oferta en algo menos “gratis” y más un intercambio entre tiempo, esfuerzo y compromiso con la comunidad Temu.
En cuanto a la calidad y origen de los productos, Temu funciona principalmente como un marketplace con fuerte presencia china, lo que implica que muchos artículos pueden no ser originales de marcas reconocidas internacionalmente, pero sí ofrecen precios realmente competitivos, esta característica abre la puerta a oportunidades para quienes buscan complementar su setup de contenido o tecnología a bajo costo, aunque siempre con la cautela que cualquier comprador en plataformas similares debe tener.
Además, Temu ha lanzado programas de influencers donde usuarios con comunidades consolidadas pueden obtener créditos y beneficios adicionales, siempre ligados a su capacidad de atraer y movilizar nuevos usuarios. Este enfoque convierte a la plataforma en una red en expansión constante, con un modelo que mezcla comercio electrónico, marketing multinivel y la psicología de los juegos.

Temu representa un fenómeno interesante en la convergencia de comercio digital y experiencia lúdica, donde la promesa de ofertas irresistibles se entrelaza con la necesidad de invertir tiempo y esfuerzo para realmente aprovecharlas. Más allá de la emoción inicial y la publicidad llamativa, quienes deciden participar deben entender que nada es completamente gratis, y que el verdadero valor está en saber navegar el ecosistema que Temu ha creado.
Para quienes disfrutan del mundo de los videojuegos y la creación de contenido digital, Temu ofrece oportunidades para acceder a periféricos y gadgets económicos, pero con la advertencia clara de que es un ecosistema complejo que requiere estrategia y paciencia. Como toda plataforma en crecimiento, solo el tiempo dirá si podrá mantener su propuesta de valor y si su modelo basado en la expansión agresiva y la gamificación logrará consolidarse a largo plazo.







