La saga de Jurassic Park marcó un antes y un después en el cine de dinosaurios, a más de tres décadas después del estreno de la película original en 1993, el universo jurásico volvió a la gran pantalla con Jurassic World: El renacer, una entrega que combina efectos espectaculares, tensión cinematográfica y, al mismo tiempo, algunas decisiones cuestionables en guion y desarrollo de personajes.

La banda sonora es uno de sus puntos más destacables, compuesta por Alexander Splat, adapta la música icónica de la primera película para dar continuidad al mundo creado por John Williams, La emoción que genera esa música, en combinación con escenas tensas y bien ejecutadas, logra capturar la atención del espectador y transportarlo a un universo familiar, a pesar que la historia no siempre logre sorprender. Visualmente, la película es impresionante, la fotografía y los efectos especiales muestran a los dinosaurios de manera realista, y varias secuencias logran tensionar al público, generando momentos de auténtica adrenalina
Sin embargo, no todas las decisiones de guion acompañan este despliegue visual. Escenas con personajes que toman decisiones poco lógicas o diálogos que carecen de sentido restan consistencia narrativa, recordando que la película apuesta más por el espectáculo que por la coherencia.
Uno de los aspectos menos favorables de esta entrega es la forma en que los dinosaurios interactúan con los personajes y cómo se manejan ciertos momentos de tensión. Hay escenas donde los depredadores, teniendo a su víctima al alcance, parecen dudar o esperar sin una motivación clara, generando situaciones ridículas que chocan con la tensión que se intenta crear. Además, los personajes toman decisiones cuestionables, como separarse en momentos críticos o ignorar señales evidentes de peligro, y los diálogos a veces rozan lo absurdo, dejando la sensación de que la historia se mueve más por conveniencia del guion que por la lógica interna del mundo construido.
Entre los aciertos de la película se encuentra la construcción de un grupo de personajes que, aunque predecibles, cumplen su función dentro de la historia: la joven problemática que evoluciona con la trama, el soldado fuerte y eficiente que lidera la acción, y los dinosaurios que, aunque a veces parecen seguir reglas propias del guion, mantienen la emoción de cada escena.

A pesar de sus fallas, Jurassic World: El renacer ofrece una experiencia cinematográfica entretenida, ideal para quienes buscan un plan relajado, lleno de efectos especiales y tensión puntual. La película no pretende revolucionar la franquicia ni superar los clásicos de los años 90, pero logra mantener vivo el legado del universo jurásico y ofrecer momentos memorables para los fans de todas las generaciones.
En conclusión, esta entrega de la saga funciona como un homenaje visual y auditivo a Jurassic Park. Sus aciertos están en los efectos, la tensión de ciertas escenas y la banda sonora que revive la magia original, sus errores, en cambio, se encuentran en un guion que a veces sacrifica coherencia por sorpresa o espectacularidad. Para quienes se acerquen con expectativas moderadas y ganas de disfrutar de un espectáculo palomitero, Jurassic World: El renacer cumple su cometido: entretener y mantener viva la fascinación por los dinosaurios en el cine contemporáneo.







