Hablar de la Nintendo Entertainment System (NES) es remontarse al origen de una era, esta consola se convirtió en el primer contacto digital interactivo para millones de personas en todo el mundo. Su catálogo fue extenso, variado, lleno de creatividad y con una influencia que se extiende hasta nuestros días. Sin embargo, entre tantos títulos memorables, hubo una cantidad considerable de juegos que, por diversas razones, pasaron desapercibidos para el gran público.
Algunos fueron víctimas del limitado alcance regional, otros de campañas de marketing modestas, y no faltan aquellos que simplemente fueron adelantados a su tiempo. Hoy rescatamos diez joyas ocultas del catálogo de la NES que, aunque tal vez no son desconocidas para los más entusiastas, sí merecen una segunda oportunidad para ser apreciadas por nuevas generaciones.
1. Little Samson – Takeru

Aunque es uno de los juegos más cotizados por los coleccionistas, Little Samson no fue un éxito masivo en su lanzamiento. Desarrollado por ex-empleados de Capcom, el título hereda parte del ADN de Mega Man, pero lo lleva más allá, con una jugabilidad que permite alternar entre cuatro personajes únicos: un golem, un ratón, un dragón y a un niño llamado Little Samson. Cada uno tiene habilidades distintas, lo que abre un abanico de posibilidades estratégicas. A pesar de su excelente diseño, el juego quedó como una rareza de culto. Una verdadera joya técnica para los estándares de la época.
2. Over Horizon – Hot-B

En el género de los shooters de desplazamiento lateral, Over Horizon es una rareza, con influencias de Gradius y R-Type, incorpora elementos RPG y un sistema de disparo bidireccional. Fue lanzado únicamente en Japón y Alemania, lo cual limitó su difusión. Destaca por su variedad de escenarios, mecánicas interactivas, diseño visual pulido y una curva de dificultad bien balanceada. Un imprescindible para los fans de los “shmups”.
3. Samurai Pizza Cats – Tecmo
Basado en la entrañable serie anime de los 90, Samurai Pizza Cats es un título de acción y plataformas que lamentablemente nunca salió de Japón, con una mecánica que recuerda a Little Samson, permite alternar entre varios personajes con habilidades distintas. Su colorido diseño, ritmo ágil y fidelidad al material original lo convierten en un excelente representante del anime gaming de la época.

4. The Battle of Olympus – Infinity
Inspirado en la mitología griega y con claras influencias de Zelda II, The Battle of Olympus es una mezcla de plataformas, acción y elementos RPG. Controlamos a Orfeo en su misión por rescatar a su amada Helena de las garras de Hades. A medida que se avanza, los dioses ofrecen favores que se traducen en mejoras y nuevas armas. Su diseño laberíntico y su dificultad elevada lo hacen ideal para jugadores que buscan un verdadero reto clásico.

5. Isolated Warrior – KID
Una mezcla entre run and gun y vista isométrica, Isolated Warrior brilla por su presentación técnica y su ritmo frenético, Una misión contra criaturas alienígenas a lo largo de niveles con biomas variados. Las cinemáticas, la música y los efectos gráficos demuestran lo que se podía lograr en una NES en su madurez. Un título que, pese a su calidad, fue subestimado.

6. Gun Smoke – Capcom

Versión para NES del clásico de arcade del lejano oeste. Aunque gráficamente limitado frente a su contraparte de recreativas, Gun.Smoke mantiene su esencia frenética y desafiante. Controlamos a un vaquero en scroll automático disparando en múltiples direcciones. Es un excelente ejemplo de cómo adaptar un arcade a hardware doméstico sin perder el espíritu original.
7. The Guardian Legend – Compile

Uno de los híbridos más ambiciosos de la NES, comienza como un shooter espacial y se transforma rápidamente en un action RPG con exploración estilo Zelda. Controlamos a una heroína capaz de transformarse en nave, enfrentando una amenaza alienígena. Su estructura no lineal, sus tiendas, mejoras y diseño de niveles lo convierten en uno de los títulos más complejos y variados del sistema, un adelantado a su tiempo.
8. Solstice – Software Creations

Un juego de acertijos isométricos con estética oscura y diseño laberíntico. En Solstice, el jugador encarna a Shadax, un mago que debe recuperar fragmentos de una vara mágica para derrotar a un hechicero oscuro. Sorprende por su perspectiva 3D falsa, su complejidad en la navegación y la necesidad de usar lógica para avanzar, es de esos juegos que no se parecen a nada más en la consola.
9. Crystalis – SNK

SNK no solo hizo historia en arcades: también dejó un buen juego en la NES con Crystalis. En un futuro postapocalíptico, el jugador despierta de un criosueño en un mundo regresado a la era mágica. Es un RPG de acción que toma lo mejor de Zelda, pero lo eleva con un sistema de poderes, enemigos complejos y un ritmo mucho más dinámico. Sorprende tanto por su historia como por su sistema de combate.
10. Dream Penguin Adventure – Konami
Una de las joyas más extrañas y encantadoras. Protagonizado por Penta, la antigua mascota de Konami, este juego mezcla plataformas, minijuegos y disparos, todo en una trama surrealista: su novia lo deja por estar gordito, y ahora debe adelgazar para recuperarla. Aunque solo salió en Japón, es técnicamente impresionante y rebosa de creatividad, tiene fases variadas, enemigos excéntricos y una presentación digna de juegos más modernos. Una rareza que merece ser rescatada.

La NES no solo marcó una generación: dio lugar a cientos de experiencias que, aunque no llegaron al estatus de clásicos como Super Mario Bros. o The Legend of Zelda, representan lo mejor del diseño experimental de su tiempo. Redescubrir estas joyas es volver a una época donde la creatividad primaba sobre las fórmulas comerciales, donde los límites técnicos inspiraban soluciones ingeniosas, y donde el verdadero premio era descubrir algo nuevo en cada cartucho.
A veces, las mejores historias no están en los juegos más vendidos, sino en aquellos que se atrevieron a ser diferentes, y la NES tiene muchas más de esas esperando ser redescubiertas.





